Consumidor 2026-08-17

La producción de carbón colombiano cayó a su nivel más bajo en dos décadas, justo cuando el mundo consume más carbón que nunca

Mientras la demanda global del mineral se mantiene sólida, Colombia perdió 12,8 millones de toneladas de exportación en un año y ve amenazados hasta 150.000 empleos por factores que el propio gremio atribuye a decisiones internas, no a la demanda internacional

Período de Datos
2024–2026
Cobertura
Colombia, Corea del Sur, India, China
Autor
Equipo de Analítica de Consumo, Blue Design Worldwide
53.9M
toneladas produjo Colombia en 2025, la cifra más baja en dos décadas, mientras los ingresos por exportación cayeron 31,8%
La industria carbonífera colombiana vive su peor momento en al menos dos décadas, justo en un año en que la demanda global de carbón se mantiene sólida como respaldo de la seguridad energética mundial. La producción cayó a 53,9 millones de toneladas en 2025, nueve millones menos que el año anterior, mientras las exportaciones se desplomaron 21,2% en volumen y 31,8% en ingresos. Según Fenalcarbón, el gremio del sector, la causa no es la falta de demanda internacional, sino una combinación de carga fiscal, costos logísticos e incertidumbre regulatoria que está expulsando al carbón colombiano de mercados que antes dominaba.

La contradicción central: el mundo demanda más carbón, Colombia produce menos

El fenómeno más llamativo del sector carbonífero colombiano en 2025 no es solo la magnitud de su contracción, sino el contexto en el que ocurre. Según El Colombiano, con base en el informe Infocarbones de la Federación Colombiana del Carbón (Fenalcarbón), la producción de carbón en Colombia cayó a 53,9 millones de toneladas en 2025, marcando su nivel más bajo en las últimas dos décadas. Este retroceso se da, paradójicamente, en un momento en que el mercado global impulsa nuevamente el uso del mineral como respaldo clave para garantizar el suministro energético mundial.

Carlos Cante, presidente de Fenalcarbón, resumió esta contradicción con una frase que se repite en varios medios que cubrieron el informe: "mientras el mundo asegura su energía con carbón, Colombia está perdiendo competitividad y cediendo mercado". Cante fue enfático en atribuir la causa a factores internos, no externos: "tenemos uno de los carbones de mejor calidad a nivel global y mercados que siguen demandándolo, pero factores internos como la carga fiscal, los costos logísticos y la incertidumbre regulatoria están frenando la producción y la inversión" — descartando explícitamente que la caída de la demanda internacional sea la explicación principal del declive colombiano.

El contexto global: el carbón sigue siendo protagonista de la seguridad energética mundial

Para entender por qué esta caída resulta tan contraintuitiva, vale la pena revisar el panorama global del mineral. Según un análisis de Investigaciones Económicas de Grupo Cibest, la producción mundial de carbón superó los 9.070 millones de toneladas en 2024, liderada por China, India e Indonesia, con proyecciones de estabilización en torno a 8.870 millones de toneladas hacia 2027 — manteniendo al carbón como una fuente clave para respaldar sistemas eléctricos con alta penetración de energías renovables, que requieren fuentes de respaldo estables cuando la generación solar o eólica no está disponible.

China, el mayor productor mundial, concentra el 56% de la oferta global y tiene la capacidad de ajustar el mercado internacional con cambios en su propia producción, sus inventarios o restricciones ambientales — una posición dominante que, según el mismo análisis, genera una competencia estructural por precio y calidad que afecta a productores más pequeños como Colombia, incluso en un contexto de demanda global relativamente estable.

La magnitud de la caída, en cifras concretas

El deterioro del sector carbonífero colombiano durante 2025 fue documentado con detalle por Fenalcarbón. Según El Espectador, las exportaciones cayeron 21,2% en volumen frente a 2024 —una reducción de 12,8 millones de toneladas— y los ingresos del sector se desplomaron una tercera parte, 31,8% exactamente, hasta los 4.000 millones de dólares FOB, equivalentes al 7,7% del total de exportaciones colombianas.

El desglose por tipo de producto confirma la magnitud del retroceso: el carbón térmico —el más relevante en volumen— registró exportaciones de 46,0 millones de toneladas por un valor de 3.859 millones de dólares, manteniéndose como el segundo producto de exportación más importante del país pese a la caída. El coque, por su parte, exportó 3,7 millones de toneladas por 806 millones de dólares, ubicándose como el noveno producto de exportación colombiano.

Un mapa de destinos que se reconfiguró por completo

El comportamiento por país de destino revela un cambio profundo en la geografía comercial del carbón colombiano. Según El Espectador, Corea del Sur siguió siendo el destino más relevante, con 6,7 millones de toneladas, aunque esa cifra representó una caída del 33,3% frente a 2024. India fue la única excepción positiva relevante: recibió 1,98 millones de toneladas, un aumento del 34% — una señal de que, en medio de la crisis general, sí existen mercados específicos donde el carbón colombiano gana terreno.

El resto del panorama fue considerablemente más adverso: Japón redujo sus compras a 0,54 millones de toneladas, una caída del 48,9%, y China —que en años anteriores era un comprador relevante— colapsó de forma abrupta a apenas 0,5 millones de toneladas, un desplome del 92,4% frente al año anterior.

El carbón metalúrgico, golpeado directamente por el carbón ruso

Dentro de las categorías más específicas, el carbón metalúrgico —utilizado principalmente en procesos siderúrgicos— tampoco escapó a la contracción. Colombia exportó 1,7 millones de toneladas de este producto en 2025, y sus envíos hacia China e India cayeron cerca del 86%, por cuenta de la presión de los carbones rusos, que llegaron a esos mercados a precios por debajo de los índices de mercado para sortear las sanciones internacionales que enfrenta Rusia por el conflicto en Ucrania.

Para 2026, Fenalcarbón prevé que esta competencia se intensificará todavía más: Rusia avanza en la modernización de su infraestructura logística para el sector, mientras Estados Unidos alista nuevos proyectos de producción propios — dos factores que, combinados, sugieren que el reto competitivo para el carbón metalúrgico colombiano no se resolverá en el corto plazo, sino que podría profundizarse.

Las causas internas: impuestos, bloqueos logísticos y una "renta en exceso" cuestionada

Detrás de esta contracción hay múltiples factores que, según el balance de Fenalcarbón recogido por El Espectador, se fueron acumulando como capas superpuestas: entre los factores internos se cuentan impuestos específicos del sector, bloqueos en vías férreas utilizadas para el transporte del mineral hacia los puertos de exportación, y alzas sostenidas en los fletes de transporte. A estos se suman factores externos, como la pérdida de mercados tradicionales que optaron por buscar otros proveedores internacionales.

Un mecanismo tributario específico generó particular controversia dentro del gremio. Según El Tiempo, Cante señaló en octubre de 2025 que el sector estaba anticipando una "renta en exceso" por cerca de 2 billones de pesos, lo que reduce el margen operativo de las compañías y desincentiva directamente la producción. En sus palabras: "muchas compañías prefieren no exportar, y eso se traduce en menos regalías, menos empleo y menor actividad económica en las regiones" — una descripción de un mecanismo de retroalimentación negativa, donde una carga tributaria diseñada probablemente para capturar mayores ingresos fiscales terminaría, según el gremio, reduciendo la actividad económica total y, con ella, la recaudación efectiva.

El impacto social: empleo y regalías regionales en riesgo

Las consecuencias de esta crisis no se limitan a las cifras de comercio exterior. Según Yahoo Noticias, la industria del carbón se declaró formalmente en crisis, con hasta 150.000 empleos en riesgo directo por la contracción del sector. El impacto sobre las finanzas regionales es igualmente preocupante: según El Norte, uno de los efectos más problemáticos para la descentralización fiscal colombiana es la reducción del 29% en las regalías y contraprestaciones que los municipios y departamentos productores de carbón proyectaban recibir en 2025 — una disminución de recursos que limita directamente la capacidad de inversión local en infraestructura y programas sociales en las regiones donde se concentra la actividad carbonífera del país.

Empresas de gran escala ya tomaron decisiones operativas concretas frente a este panorama: según Investigaciones Económicas de Grupo Cibest, tanto Glencore como Drummond —dos de las principales compañías carboníferas que operan en Colombia— anunciaron ajustes y reducciones de producción durante el periodo de mayor deterioro del mercado.

El deterioro venía gestándose desde 2024

Es importante entender que esta crisis no apareció de forma repentina en 2025, sino que se fue construyendo durante el año anterior. Según el mismo análisis de Grupo Cibest, en 2024 las exportaciones colombianas de carbón habían crecido 7% en volumen, pero la caída en los precios internacionales redujo en 28% el ingreso promedio por tonelada exportada — es decir, Colombia ya estaba vendiendo más carbón pero ganando menos dinero por cada tonelada desde el año anterior a la crisis más visible de 2025. Para marzo de 2025, las exportaciones promedio mensuales ya caían 44% frente al mismo mes de 2024, anticipando la magnitud del deterioro que se consolidaría durante el resto del año.

Un giro de corto plazo: el primer trimestre de 2026 mostró señales de recuperación

Pese al panorama de crisis estructural documentado a lo largo de 2025, los primeros meses de 2026 mostraron un comportamiento más favorable, al menos en términos de valor exportado. Según La República, en el primer trimestre de 2026 las exportaciones del sector carbonífero se incrementaron 19,4% frente al mismo periodo de 2025, hasta alcanzar 1.024 millones de dólares — convirtiéndose en el producto de mayor contribución al crecimiento del sector de combustibles colombiano durante ese periodo. El resultado de marzo de 2026 fue todavía más marcado: el carbón alcanzó 481 millones de dólares en ventas externas ese mes, un crecimiento del 107% frente a los 231 millones de dólares registrados en marzo de 2025.

Es importante interpretar este repunte con cautela: dado que la base de comparación de 2025 ya reflejaba niveles deprimidos por la crisis del sector, un crecimiento porcentual alto en 2026 no necesariamente indica que el sector haya resuelto sus problemas estructurales de competitividad — podría tratarse, en parte, de una recuperación desde un punto históricamente bajo, más que de una reversión completa de las causas de fondo señaladas por Fenalcarbón.

Un llamado directo al Gobierno para recuperar competitividad

Frente a este panorama, el gremio carbonífero ha insistido en la necesidad de una respuesta de política pública. Según El Tiempo, Cante afirmó que el país debe "devolverle la competitividad al carbón colombiano", no solo para recuperar los niveles históricos de exportación, sino también para garantizar la estabilidad fiscal de las regiones que dependen económicamente de esta actividad. Desde Fenalcarbón se ha insistido específicamente en la necesidad de una transición energética planificada, que proteja el empleo del sector y preserve su competitividad internacional, en lugar de una transición abrupta que ceda mercado a competidores internacionales sin gestionar los costos sociales y económicos locales de ese proceso.

Qué significa esto para una marca de energía, logística o inversión en el sector minero

  • La combinación de una demanda internacional de carbón que se mantiene relativamente estable con una pérdida de competitividad específicamente colombiana sugiere que el problema es principalmente de costos internos —fiscales, logísticos, regulatorios— y no de una industria en declive estructural a nivel mundial; esto representa tanto un riesgo (si no se corrige, Colombia seguirá perdiendo mercado) como una oportunidad (si se resuelven esos factores internos, existe demanda real disponible para recuperar).
  • El crecimiento de las exportaciones hacia India (+34%) en medio de una caída generalizada hacia el resto de mercados sugiere que ese país podría representar una oportunidad de diversificación comercial prioritaria para el sector carbonífero colombiano de cara a los próximos años, en un contexto donde mercados tradicionales como Corea del Sur, Japón y China muestran retrocesos marcados.
  • La amenaza de la competencia rusa en carbón metalúrgico, con precios por debajo del mercado para sortear sanciones internacionales, es un factor externo que probablemente escapa a la capacidad de respuesta de política pública colombiana en el corto plazo — cualquier estrategia de recuperación del sector debería considerar esta presión como una condición estructural del mercado, no como una distorsión temporal que se resolverá por sí sola.
  • La reducción de casi un tercio en las regalías destinadas a los municipios y departamentos productores es una señal de alerta para cualquier negocio, servicio público o inversión de infraestructura que dependa de esos recursos fiscales regionales — el impacto de la crisis carbonífera se extiende considerablemente más allá de las propias empresas mineras.

Fuentes

  • Fenalcarbón (Federación Colombiana del Carbón), informe Infocarbones — cifras de producción, exportaciones e ingresos del sector carbonífero colombiano durante 2025 y el primer trimestre de 2026, declaraciones de su presidente Carlos Cante, vía El Colombiano, El Espectador, El Universal, El Tiempo, Yahoo Noticias y La República
  • El Norte — impacto de la crisis del carbón en las regalías destinadas a municipios y departamentos productores
  • Investigaciones Económicas de Grupo Cibest — contexto global de la producción y demanda de carbón, comparación de precios y volúmenes entre 2024 y 2025, y ajustes de producción anunciados por Glencore y Drummond
  • La República — cifras de exportación de carbón durante el primer trimestre de 2026 y el mes de marzo específicamente

Este es un análisis editorial de Blue Insights sobre datos públicos de terceros, no una investigación primaria de Blue. Ver metodología.

Preguntas Frecuentes

La industria carbonífera colombiana vive su peor momento en al menos dos décadas, justo en un año en que la demanda global de carbón se mantiene sólida como respaldo de la seguridad energética mundial. La producción cayó a 53,9 millones de toneladas en 2025, nueve millones menos que el año anterior, mientras las exportaciones se desplomaron 21,2% en volumen y 31,8% en ingresos. Según Fenalcarbón, el gremio del sector, la causa no es la falta de demanda internacional, sino una combinación de carga fiscal, costos logísticos e incertidumbre regulatoria que está expulsando al carbón colombiano de mercados que antes dominaba.
El dato clave es 53.9M toneladas produjo Colombia en 2025, la cifra más baja en dos décadas, mientras los ingresos por exportación cayeron 31,8%.
La producción cayó a 53,9 millones de toneladas en 2025, nueve millones de toneladas menos que en 2024, marcando su nivel más bajo en las últimas dos décadas, según el informe Infocarbones de Fenalcarbón.
Según Fenalcarbón, la causa principal no es la falta de demanda internacional, sino factores internos como la carga fiscal, los altos costos logísticos y la incertidumbre regulatoria, que han reducido la competitividad del carbón colombiano frente a otros proveedores internacionales.
Los ingresos por exportación de carbón cayeron 31,8% en 2025 frente a 2024, hasta los 4.000 millones de dólares FOB, mientras el volumen exportado cayó 21,2%, equivalente a 12,8 millones de toneladas menos.
Corea del Sur sigue siendo el principal destino, con 6,7 millones de toneladas en 2025 (aunque con una caída del 33,3% frente a 2024). India fue la excepción positiva, con un crecimiento del 34% en sus compras, mientras China redujo sus importaciones en 92,4%.
Según reportes del sector, hasta 150.000 empleos están en riesgo directo por la contracción de la industria carbonífera colombiana, además de una reducción del 29% en las regalías proyectadas para los municipios y departamentos productores.

Fuentes Citadas

Nota metodológica: Este es un análisis editorial curado por Blue Design Worldwide sobre datos públicos. Conoce más sobre nuestra metodología.

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