El sistema de salud colombiano atraviesa una crisis financiera de proporciones históricas. La deuda de las EPS con hospitales y clínicas alcanzó los 41,5 billones de pesos al cierre del primer trimestre de 2026, con el 92,6% de esa cartera ya en mora — superando en un solo trimestre toda la deuda acumulada durante el año completo 2025, que fue de 25,7 billones de pesos. Cerca de 23,1 millones de afiliados, equivalentes al 46% del sistema, ya dependen de una EPS bajo medidas especiales de intervención, vigilancia o recuperación, mientras el patrimonio negativo del sector se deterioró más de 2.200% en apenas tres años.
Una deuda que se duplicó de un año a otro
La magnitud del deterioro financiero del sistema de salud colombiano quedó confirmada por el más reciente boletín de cartera hospitalaria de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC). Según Infobae, las EPS reportaron 41,5 billones de pesos en cuentas por pagar durante el primer trimestre de 2026, con el 92,6% de esa cartera ya en mora — una cifra que, según el mismo análisis, agrava directamente la presión sobre la liquidez de clínicas, hospitales, IPS y proveedores del sistema de salud colombiano.
Para dimensionar la velocidad de este deterioro: el informe con corte a diciembre de 2025, presentado apenas meses antes, ya mostraba una situación crítica. Según El Colombiano, 232 instituciones prestadoras de servicios de salud (IPS) reportaron obligaciones pendientes por cerca de 25,7 billones de pesos al cierre de ese año — es decir, la deuda del primer trimestre de 2026 ya superó, en apenas tres meses, toda la deuda acumulada durante el año completo anterior.
La concentración del problema en pocas entidades
El boletín número 55 de cartera hospitalaria de la ACHC, según Cambio Colombia, reveló que frente al corte de junio de 2025, el saldo de deuda había crecido 1,7 billones de pesos en solo seis meses, un incremento del 7%. El estudio identificó a los principales deudores del sistema: al ordenar por cartera en mora, la lista la encabeza Nueva EPS (intervenida), seguida por Coosalud (cuya intervención fue suspendida por un tribunal), Sanitas (intervenida), Savia Salud (intervenida) y Emssanar (intervenida), entre otras. El grupo de los diez principales deudores se completa con Medimás —ya liquidada, con el 100% de su deuda en mora—, Famisanar, la Adres junto al extinto Fosyga, Asmet Salud y Coomeva.
En conjunto, estas diez entidades acumulan deudas por más de 15,2 billones de pesos y una cartera morosa cercana a 9,7 billones de pesos, lo que implica una concentración del 63,8% del total de la deuda del sistema en un grupo relativamente reducido de aseguradoras. Por régimen, el Contributivo concentra la mitad de toda la deuda (12,9 billones de pesos), seguido del Subsidiado con el 27,6% (7,1 billones), mientras la categoría Estado —que agrupa a la Adres, entes territoriales y el extinto Fosyga— aporta otro 7,3% del total.
Casi la mitad del sistema ya depende de EPS intervenidas
El dato más preocupante desde la perspectiva del acceso a servicios de salud para la población colombiana es la proporción de afiliados que ya dependen de aseguradoras bajo algún tipo de medida especial. Según Infobae, con el informe presentado el 2 de julio de 2026 en Bogotá, 23,1 millones de afiliados, equivalentes al 46% del total del sistema, están vinculados a EPS bajo medidas especiales de intervención, vigilancia o recuperación. En ese grupo específico, la cartera total asciende a 27,3 billones de pesos, y el 97,6% de esas obligaciones —26,6 billones de pesos— supera los 60 días de atraso, un nivel de mora que refleja una situación de práctica insolvencia operativa para atender a casi la mitad de la población asegurada del país.
El centro de pensamiento Así Vamos en Salud, citado por Infobae, advirtió que la combinación entre cuentas vencidas, patrimonio negativo y costos por encima de los ingresos está profundizando la crisis de forma estructural, no coyuntural. El deterioro, según el mismo análisis, está concentrado en pocas entidades específicas: cinco EPS —Coosalud, Famisanar, Sanitas, Emssanar y Asmet Salud— explican el 74% del patrimonio negativo bruto de todo el sector.
Un deterioro que ya alcanza también a las aseguradoras no intervenidas
Uno de los hallazgos más alarmantes del informe más reciente es que la crisis financiera ya no se limita a las EPS bajo intervención gubernamental. Según Infobae, las EPS no intervenidas pasaron de un patrimonio agregado positivo de 0,98 billones de pesos en 2022 a un déficit de -5,33 billones de pesos en el primer trimestre de 2026 — una variación que muestra que el descalce patrimonial ya alcanzó también a aseguradoras que operan sin medidas especiales de vigilancia. El caso de Coosalud ilustra esta trayectoria con precisión: la entidad pasó de un patrimonio positivo de 340.000 millones de pesos en 2022 a apenas 332.000 millones en 2023, y a 228.000 millones en 2024 — una tendencia de deterioro sostenido incluso antes de cualquier intervención formal.
El indicador técnico que resume la crisis: la siniestralidad
Un análisis de Yahoo Noticias identifica a la siniestralidad como el indicador técnico que mejor resume la magnitud de la crisis: la siniestralidad promedio de las 29 EPS del sistema fue de 110,1%, lo que significa que, en conjunto, estas entidades gastaron más en salud de lo que recibieron por concepto de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) —el valor anual que el sistema le reconoce a cada EPS por cada afiliado—. Apenas una EPS registró una siniestralidad inferior al 100%, mientras otras superaron el 130%, es decir, gastaron 30% más de lo que recibieron por cada peso de ingreso regulado. Como consecuencia directa de este desbalance estructural, el 89% de las EPS del sistema —incluyendo las nueve entidades intervenidas— no cumple las condiciones financieras exigidas por la regulación, pese a que en conjunto atienden al 90% de la población colombiana.
Para dimensionar el deterioro patrimonial agregado del sistema, el mismo análisis de Yahoo Noticias señala que el patrimonio negativo pasó de 429.000 millones de pesos en 2022 a un orden de magnitud cercano a los 10 billones de pesos en 2025 para el conjunto de las EPS intervenidas — un deterioro superior al 2.200% en apenas tres años.
Nueva EPS: el epicentro más crítico del sistema
Dentro de este panorama generalizado, Nueva EPS —la aseguradora más grande del país— representa el caso más grave. Según Valora Analitik, la entidad atiende a cerca de 11 millones de colombianos y acumula una deuda superior a los 21 billones de pesos entre 2022 y 2025, convirtiéndola en el epicentro más crítico de todo el sistema. Datos de la Contraloría General de la República, citados por Bancolombia, precisan que entre diciembre de 2022 y marzo de 2025 la deuda de la entidad pasó de 5,42 billones de pesos a 21,37 billones de pesos, mientras su patrimonio sufrió un deterioro paralelo, pasando de 485.209 millones de pesos a un saldo negativo de 6,25 billones de pesos.
La Procuraduría General de la Nación, en un diagnóstico presentado el 10 de diciembre de 2025, documentó la magnitud operativa de esta crisis específica en Nueva EPS: el costo de prestación de servicios de salud pasó del 95,6% de los ingresos en 2022 al 121% en 2023, con un patrimonio que se tornó negativo en 4,4 billones de pesos hacia 2024. Este deterioro, según el ente de control, se acompañó de una cifra alarmante: más de 131.000 tutelas —el mecanismo legal que utilizan los colombianos para exigir judicialmente el cumplimiento de su derecho a la salud— fueron previstas para 2025, junto con más de 33.000 incidentes de desacato, que ocurren cuando una entidad incumple una orden judicial ya emitida. La entidad también acumula, según Bancolombia, más de 13,5 millones de facturas sin auditar.
La Procuraduría resumió la magnitud del colapso operativo de Nueva EPS con una frase contundente: "en dos años de intervención, la Nueva EPS perdió toda su capacidad de respuesta para garantizar el derecho fundamental a la salud de sus afiliados; perdió su capacidad financiera para el pago a la red de servicios médicos y proveedores y su capacidad administrativa".
Un patrón similar se repite en otras EPS intervenidas
El caso de Coosalud EPS, según la misma Procuraduría, muestra un patrón comparable: la siniestralidad se elevó del 94% en 2022 al 115% en 2025 —es decir, la entidad gasta 115 pesos por cada 100 pesos de ingreso—, con pérdidas que alcanzaron 1,1 billones de pesos en 2024 y un aumento del 245% en sus pasivos totales durante el mismo periodo. La Procuraduría subraya que la falta de acceso a medicamentos es el principal motor del crecimiento histórico de las acciones de tutela contra el sistema de salud colombiano, y anunció que inició una actuación preventiva para verificar denuncias sobre presuntos servicios médicos facturados a usuarios ya fallecidos y sobrecostos en medicamentos — indicios de posibles irregularidades adicionales dentro del sistema que trascienden el problema puramente financiero.
El costo humano detrás de las cifras financieras
Las cifras agregadas de deuda y patrimonio negativo, por abstractas que parezcan, tienen consecuencias directas y documentadas sobre pacientes reales. Yahoo Noticias reportó el caso de un niño de siete años con hemofilia A severa, afiliado a Nueva EPS, que falleció en Bogotá en febrero de 2026 mientras permanecía en cuidados intensivos, luego de que su familia denunciara la interrupción del suministro de su tratamiento médico regular desde diciembre de 2025. El caso, ampliamente documentado por medios colombianos, ilustra de forma concreta cómo el deterioro financiero y operativo de las EPS intervenidas —reflejado en las cifras de siniestralidad, patrimonio negativo y facturas sin auditar que documentamos en este análisis— se traduce en interrupciones reales de tratamientos médicos para pacientes con condiciones crónicas o de alto riesgo.
El costo que terminan asumiendo los hogares colombianos
Frente a las fallas del sistema público de aseguramiento, una porción creciente del gasto en salud se está trasladando directamente al bolsillo de los hogares colombianos. Según Valora Analitik, con cifras del DANE, al cierre de 2025 los hogares colombianos gastaron 10,5 billones de pesos más en salud que al inicio del actual periodo de gobierno — una cifra que conecta directamente con el hallazgo que documentamos en nuestro análisis sobre bienestar y autocuidado en Colombia, donde identificamos un crecimiento del gasto de bolsillo en salud como una de las categorías de consumo más dinámicas del país, impulsada precisamente por esta misma crisis estructural del sistema público. El mecanismo, según el análisis, es directo: cuando el sistema no entrega medicamentos a tiempo, cuando las listas de espera para una cirugía se vuelven interminables, o cuando la EPS simplemente no responde, el ciudadano termina asumiendo el gasto de manera privada para evitar que su condición médica se agrave.
Qué significa esto para una marca de salud, seguros o farmacéutica
- El crecimiento sostenido del gasto de bolsillo en salud (10,5 billones de pesos adicionales) representa una oportunidad de mercado real para servicios de salud privados, medicina prepagada y seguros complementarios de salud, en un contexto donde una porción creciente de la población colombiana ya no confía en que su EPS resuelva sus necesidades médicas a tiempo.
- La crisis de liquidez de las EPS, reflejada en una cartera con 92,6% de mora, representa un riesgo de cobro directo para cualquier proveedor de la cadena de salud —farmacéuticas, laboratorios, clínicas, distribuidores de insumos médicos— que dependa de estas aseguradoras como cliente, especialmente aquellas bajo intervención gubernamental.
- El deterioro que ya alcanza a EPS no intervenidas (patrimonio agregado negativo por primera vez en 2026) sugiere que la crisis podría no limitarse a las nueve entidades ya intervenidas, sino expandirse hacia otras aseguradoras del sistema — un riesgo sistémico que cualquier actor del sector salud debería monitorear de cerca al evaluar la solidez financiera de sus contrapartes.
- Las denuncias de la Procuraduría sobre posible facturación de servicios a pacientes fallecidos y sobrecostos en medicamentos sugieren que la crisis financiera del sistema también tiene un componente de posible fraude o mala gestión que trasciende el simple desbalance entre ingresos y gastos — un factor de riesgo reputacional adicional para cualquier empresa que opere dentro de esta cadena de valor.
Fuentes
- Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC), estudio de cartera hospitalaria (boletín número 55) — deuda total de las EPS con hospitales y clínicas, principales entidades deudoras y distribución por régimen de salud, vía El Colombiano, Cambio Colombia e Infobae
- Así Vamos en Salud — análisis del deterioro patrimonial de las EPS intervenidas y no intervenidas durante el primer trimestre de 2026, vía Infobae
- Procuraduría General de la Nación — diagnóstico del deterioro financiero y operativo de Nueva EPS y Coosalud, indicadores de siniestralidad y actuaciones preventivas por presuntas irregularidades en facturación
- Contraloría General de la República, vía Bancolombia — evolución de la deuda y el patrimonio de Nueva EPS entre 2022 y 2025
- Valora Analitik — perfil de afiliados de Nueva EPS y aumento del gasto de bolsillo en salud de los hogares colombianos según el DANE
- Yahoo Noticias — indicador agregado de siniestralidad del sistema, deterioro del patrimonio negativo sectorial y documentación del caso de un paciente pediátrico afectado por la interrupción de tratamiento médico
Este es un análisis editorial de Blue Insights sobre datos públicos de terceros, no una investigación primaria de Blue. Ver metodología.
Preguntas Frecuentes
Fuentes Citadas
- Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC), estudio de cartera hospitalaria (boletín número 55) — deuda total de las EPS con hospitales y clínicas, principales entidades deudoras y distribución por régimen de salud, vía El Colombiano, Cambio Colombia e Infobae ↗
- Así Vamos en Salud — análisis del deterioro patrimonial de las EPS intervenidas y no intervenidas durante el primer trimestre de 2026, vía Infobae ↗
- Procuraduría General de la Nación — diagnóstico del deterioro financiero y operativo de Nueva EPS y Coosalud, indicadores de siniestralidad y actuaciones preventivas por presuntas irregularidades en facturación ↗
- Contraloría General de la República, vía Bancolombia — evolución de la deuda y el patrimonio de Nueva EPS entre 2022 y 2025 ↗
- Valora Analitik — perfil de afiliados de Nueva EPS y aumento del gasto de bolsillo en salud de los hogares colombianos según el DANE ↗
- Yahoo Noticias — indicador agregado de siniestralidad del sistema, deterioro del patrimonio negativo sectorial y documentación del caso de un paciente pediátrico afectado por la interrupción de tratamiento médico ↗
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