Consumidor 2026-08-14

La palma de aceite colombiana rompió récord en 2025 y ahora apunta al combustible de aviación sostenible

Con 1,93 millones de toneladas producidas y exportaciones creciendo 60%, el sector palmicultor colombiano proyecta superar por primera vez los 2 millones de toneladas en 2026 mientras negocia su entrada al mercado global de SAF

Período de Datos
2024–2026
Cobertura
Colombia, Europa, México, Brasil
Autor
Equipo de Analítica de Consumo, Blue Design Worldwide
1.93M
toneladas de aceite de palma crudo produjo Colombia en 2025, un récord histórico con un crecimiento del 12% frente a 2024
La agroindustria de la palma de aceite colombiana cerró 2025 con el mejor año de su historia: 1,93 millones de toneladas de aceite crudo producidas, un crecimiento del 12% frente a 2024, con 640.967 hectáreas sembradas en 172 municipios del país. Las exportaciones crecieron 60% frente al año anterior, y Fedepalma proyecta que 2026 será el primer año en que la producción supere los 2 millones de toneladas. El sector, además, negocia en la etapa final la aprobación internacional para que el aceite de palma colombiano pueda usarse en la producción de combustible sostenible de aviación (SAF), un mercado que podría transformar por completo las perspectivas del negocio hacia la próxima década.

Un año histórico para la agroindustria palmera colombiana

Según el informe preliminar "Desempeño del sector palmero en 2025 y perspectivas 2026", elaborado por Fedepalma y recogido por El Palmicultor, Colombia cerró 2025 con una producción récord de 1,93 millones de toneladas de aceite de palma crudo, el nivel más alto registrado en la historia del sector, lo que representa un crecimiento del 12% frente a 2024. Este resultado consolida al país como uno de los principales productores de aceite de palma en América Latina y refleja un desempeño sólido en prácticamente todos los indicadores clave de la agroindustria.

El área sembrada también creció de forma significativa: durante 2025, la superficie cultivada de palma de aceite en Colombia alcanzó 640.967 hectáreas, un incremento del 5,1% frente a las 609.640 hectáreas registradas en 2024, según El Palmicultor. Otro reporte de Portafolio precisa que esa área se distribuye en 172 municipios del país, confirmando la amplia dispersión geográfica que caracteriza a este cultivo dentro del territorio colombiano.

La trayectoria mensual confirma un crecimiento sostenido, no un pico aislado

Los datos de Fedepalma correspondientes a distintos cortes del año muestran una tendencia de crecimiento consistente a lo largo de todo 2025. Durante los primeros nueve meses del año, la producción de aceite de palma alcanzó 1,49 millones de toneladas, un incremento del 11% frente al mismo periodo de 2024 (1,34 millones de toneladas). Ese comportamiento se reflejó también a nivel mensual: en septiembre de 2025 se produjeron 144.000 toneladas, un 19,7% más que en septiembre de 2024, cuando se registraron 120.000 toneladas.

A nivel regional, el mayor crecimiento durante ese periodo se registró en la zona Central del país, con un aumento del 21,5%, seguida por la zona Oriental, que creció 7,7%. Fedepalma explica este comportamiento por una mejor distribución de las lluvias y condiciones climáticas más favorables que en años anteriores, cuando el fenómeno de El Niño había afectado negativamente la productividad del cultivo.

Para el cierre del año, con datos hasta noviembre, la producción acumulada llegó a 1,79 millones de toneladas, un incremento del 11,2% frente a 1,60 millones de toneladas en el mismo periodo de 2024 — un resultado que, según Fedepalma, equivale a alrededor de 180.000 toneladas adicionales, consolidando la tendencia positiva del sector durante todo el año.

Las exportaciones, el componente de mayor dinamismo

Si la producción tuvo un año sobresaliente, las exportaciones fueron todavía más notables. Según Nicolás Pérez Marulanda, presidente ejecutivo de Fedepalma, en entrevista con Portafolio, el año pasado se exportaron casi 750.000 toneladas de aceite de palma, un crecimiento del 60% frente a 2024 — y esa misma tendencia, según el propio dirigente, se mantenía con la misma intensidad en lo corrido de 2026 al momento de la entrevista.

Otro análisis de El Palmicultor, con una medición específica de aceite de palma crudo (una categoría más acotada que el total de exportaciones de productos de palma), documenta que las ventas de exportación de este producto crecieron 53%, pasando de 382.000 toneladas en 2024 a 583.000 toneladas en 2025, con un primer semestre especialmente activo — los meses de abril y mayo marcaron los niveles mensuales más altos del año. Los principales destinos de esas exportaciones continuaron siendo México, Europa y Brasil, aunque se destacaron nuevos mercados relevantes como Camerún, ampliando la diversificación geográfica de las ventas externas colombianas.

Con cifras hasta noviembre de 2025, las ventas de exportación de aceite de palma crudo específicamente pasaron de 314.000 toneladas a 457.000 toneladas, un crecimiento del 45,5% frente al mismo periodo de 2024 — y por destinos, Europa concentró el 29% de esas exportaciones, África y Asia en conjunto el 22%, y México el 17%, sumando entre los tres más del 65% del total exportado.

El mercado interno se mantiene estable, pero enfrenta presión competitiva

A diferencia del dinamismo exportador, el mercado local mostró un comportamiento más plano durante 2025. Según Fedepalma, las ventas en el mercado local registraron una leve caída del 1,1%, al pasar de 1.023.000 toneladas en 2024 a 1.012.000 toneladas en 2025 (medición a septiembre), explicada principalmente por un mayor volumen de importaciones de aceites vegetales competidores, en particular aceite de soya, que mostró precios más competitivos en los mercados internacionales durante el año.

Pese a esta leve contracción, el mercado nacional sigue siendo, por un margen amplio, el principal destino de la producción colombiana de aceite de palma. Según Pérez Marulanda, cerca del 70% de la producción total del país se queda en el mercado nacional, mientras el 30% restante se destina a exportación — aunque, como se documentó anteriormente, ese componente exportador es el que está creciendo con mayor velocidad relativa.

En cuanto a la composición del consumo interno, los aceites y grasas comestibles continúan liderando el mercado con una participación del 51%, seguidos por el segmento de biodiésel y, en menor medida, por los alimentos concentrados para animales — una estructura de demanda que confirma que el uso alimentario sigue siendo, con amplio margen, el destino principal del aceite de palma producido y consumido dentro de Colombia.

2026: la meta de superar los 2 millones de toneladas

De cara al año en curso, las expectativas del sector son ambiciosas. Durante el 54 Congreso Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, Nicolás Pérez Marulanda anunció que el sector proyecta que en 2026 se superará por primera vez la barrera de los 2 millones de toneladas de producción, según Portafolio. En el primer cuatrimestre del año, la producción ya mostraba un crecimiento del 3% frente al mismo periodo de 2025, según el propio presidente de Fedepalma — un ritmo más moderado que el 11-12% observado durante 2025, pero consistente con una trayectoria de crecimiento sostenido.

Sin embargo, Fedepalma también advirtió que el comportamiento de la producción durante el resto de 2026 dependerá en buena medida de los riesgos climáticos previstos para el segundo semestre del año, especialmente por la posible intensidad del fenómeno de El Niño — un recordatorio de que, pese al buen momento actual, el cultivo de palma de aceite sigue siendo altamente sensible a las condiciones climáticas, tal como ocurrió durante 2024, cuando ese mismo fenómeno afectó negativamente la producción y obligó al sector a sacrificar exportaciones para poder abastecer primero el mercado nacional.

La apuesta estratégica de más largo plazo: combustible sostenible de aviación

El anuncio con mayor proyección estratégica del sector palmero colombiano para los próximos años no tiene que ver con volumen de producción, sino con un nuevo mercado potencial: los combustibles sostenibles de aviación, conocidos internacionalmente como SAF por sus siglas en inglés (Sustainable Aviation Fuel). Según Pérez Marulanda, citado por Portafolio, Fedepalma se encuentra en la etapa final de la inclusión del aceite de palma colombiano para la producción de SAF — un proceso de aprobación internacional que, de completarse, abriría un mercado completamente nuevo para la industria palmera del país.

El dirigente gremial explicó que el programa de biocombustibles ya es parte del sector desde hace casi 20 años, porque representa un mercado absolutamente clave para la industria — refiriéndose específicamente al biodiésel de primera generación, que ha sido, junto con los aceites comestibles, uno de los dos pilares tradicionales de la demanda de aceite de palma en Colombia. La entrada al mercado de SAF representaría, en este sentido, una extensión natural de esa experiencia previa del sector en biocombustibles, pero dirigida hacia un segmento de mayor valor agregado y con una demanda internacional en rápido crecimiento, impulsada por los compromisos de descarbonización de la industria de la aviación global.

Según el propio Pérez Marulanda, el programa de biocombustibles adquiere una relevancia creciente en un escenario caracterizado por la volatilidad internacional de los precios energéticos y la necesidad de avanzar en procesos de descarbonización — posicionando a la palma de aceite colombiana no solo como un producto agrícola de exportación tradicional, sino como un insumo estratégico dentro de la transición energética global.

El contexto internacional de precios: una industria sujeta a factores externos

El desempeño futuro del sector no depende únicamente de la producción interna colombiana, sino también del comportamiento de los mercados internacionales de aceites vegetales, dominados en gran medida por Indonesia y Malasia, los dos mayores productores mundiales. Según El Palmicultor, hacia el cierre de 2025 se observaron presiones a la baja en los precios internacionales debido al aumento de inventarios en Malasia y a la decisión de Indonesia de mantener su mezcla de biodiésel en B40 —en lugar de avanzar hacia una mezcla B50 más exigente, que habría representado una mayor demanda interna de aceite de palma para ese país y, potencialmente, un menor volumen disponible para exportación desde Indonesia hacia el resto del mundo—.

De acuerdo con el consenso de analistas presentado en la Price Outlook Conference 2026, citado por El Palmicultor, el precio internacional del aceite de palma podría ubicarse entre 3.800 y 4.300 ringgits malayos por tonelada durante 2026 — un rango de precios que estará influenciado, según las proyecciones, tanto por la evolución de la producción en Indonesia y Malasia como por la creciente competencia de aceites vegetales alternativos, en particular el aceite de soya, que ya mostró en 2025 una ventaja de precio relativa que afectó las ventas locales colombianas.

Un vistazo histórico: cómo era el sector hace apenas dos años

Para contextualizar la magnitud de la transformación reciente del sector, vale la pena revisar cómo se veía el negocio en 2023, según el Informe de Gestión de ese año publicado por Fedepalma. En ese entonces, la distribución de ventas todavía mostraba una dependencia mucho mayor del mercado local, con un 73% de las ventas totales de aceite de palma destinadas al mercado doméstico frente a apenas un 27% de exportación — una proporción bastante distinta a la dinámica de 2025-2026, donde el crecimiento exportador, aunque todavía minoritario en el total, avanza a un ritmo considerablemente más acelerado que el consumo interno.

En ese mismo año de referencia, el valor total de las exportaciones fue de 690 millones de dólares, con un crecimiento de apenas 2,7% frente a 2022, ubicando a la palma de aceite en el quinto renglón de las exportaciones agropecuarias colombianas. Los principales destinos de ese entonces eran la Unión Europea (20%), Brasil (21%), México (16%), Estados Unidos (11%), República Dominicana (8%) y Ecuador (5%) — una distribución de mercados que, comparada con la de 2025 (Europa 29%, África/Asia 22%, México 17%), muestra un giro relevante hacia una mayor participación de mercados asiáticos y africanos, en detrimento relativo de Estados Unidos y República Dominicana como destinos principales.

Qué significa esto para una marca de alimentos, energía o comercio exterior agroindustrial

  • La entrada potencial del aceite de palma colombiano al mercado de combustibles sostenibles de aviación representa una oportunidad de diversificación de demanda que podría reducir la dependencia del sector de los mercados tradicionales de aceites comestibles y biodiésel de transporte terrestre — cualquier empresa de energía, logística o aviación con operaciones en Colombia debería monitorear de cerca el avance de este proceso de aprobación internacional.
  • La leve contracción del mercado interno colombiano frente a la competencia del aceite de soya importado sugiere que, pese al buen momento productivo del sector, la competitividad de precio frente a sustitutos internacionales sigue siendo un reto activo — una dinámica relevante para la industria de alimentos procesados y grasas comestibles que utiliza aceite de palma como insumo.
  • La sensibilidad del sector a fenómenos climáticos como El Niño, ya demostrada en 2024, es un factor de riesgo que cualquier análisis de abastecimiento de aceite de palma colombiano debería incorporar explícitamente, especialmente considerando que Fedepalma mismo advirtió sobre este riesgo específico para el segundo semestre de 2026.
  • El giro en la composición geográfica de las exportaciones, con mayor peso relativo de África, Asia y Europa frente a Estados Unidos, sugiere que las empresas colombianas de logística y comercio exterior especializadas en estos nuevos corredores comerciales podrían capturar una demanda de servicios creciente a medida que el sector palmero continúa diversificando sus mercados de destino.

Fuentes

  • Fedepalma (Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite) — cifras oficiales de producción, área sembrada, ventas locales y de exportación durante 2025, y proyecciones para 2026, vía sitio oficial de Fedepalma
  • El Palmicultor (publicación oficial de Fedepalma) — desempeño detallado del sector durante 2025, distribución de exportaciones por destino y perspectivas de precios internacionales para 2026
  • Portafolio, con declaraciones de Nicolás Pérez Marulanda, presidente ejecutivo de Fedepalma — resultados del 54 Congreso Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, meta de superar 2 millones de toneladas en 2026, y avance en la aprobación del aceite de palma colombiano para combustible sostenible de aviación (SAF)
  • Informe de Gestión 2023 de Fedepalma — cifras históricas de referencia sobre la distribución de ventas locales y de exportación, y principales mercados de destino en 2023

Este es un análisis editorial de Blue Insights sobre datos públicos de terceros, no una investigación primaria de Blue. Ver metodología.

Preguntas Frecuentes

La agroindustria de la palma de aceite colombiana cerró 2025 con el mejor año de su historia: 1,93 millones de toneladas de aceite crudo producidas, un crecimiento del 12% frente a 2024, con 640.967 hectáreas sembradas en 172 municipios del país. Las exportaciones crecieron 60% frente al año anterior, y Fedepalma proyecta que 2026 será el primer año en que la producción supere los 2 millones de toneladas. El sector, además, negocia en la etapa final la aprobación internacional para que el aceite de palma colombiano pueda usarse en la producción de combustible sostenible de aviación (SAF), un mercado que podría transformar por completo las perspectivas del negocio hacia la próxima década.
El dato clave es 1.93M toneladas de aceite de palma crudo produjo Colombia en 2025, un récord histórico con un crecimiento del 12% frente a 2024.
Colombia produjo 1,93 millones de toneladas de aceite de palma crudo durante 2025, un récord histórico con un crecimiento del 12% frente a 2024, según Fedepalma.
Las exportaciones de aceite de palma crecieron aproximadamente 60% en 2025 frente a 2024, según declaraciones del presidente de Fedepalma, Nicolás Pérez Marulanda, aunque cifras específicas de aceite de palma crudo ubican ese crecimiento en 53%, de 382.000 a 583.000 toneladas.
Los principales destinos son Europa (29%), África y Asia en conjunto (22%) y México (17%), con Brasil y mercados emergentes como Camerún ganando relevancia reciente.
El SAF (Sustainable Aviation Fuel, o combustible sostenible de aviación) es un biocombustible usado en la industria aérea. Fedepalma se encuentra en la etapa final de un proceso de aprobación internacional para que el aceite de palma colombiano pueda utilizarse en su producción, lo que abriría un nuevo mercado de alto valor para el sector.
El principal riesgo identificado por Fedepalma es climático: la posible intensidad del fenómeno de El Niño en el segundo semestre de 2026 podría afectar la producción, tal como ocurrió en 2024, cuando ese mismo fenómeno obligó al sector a priorizar el abastecimiento del mercado nacional sobre las exportaciones.

Fuentes Citadas

Nota metodológica: Este es un análisis editorial curado por Blue Design Worldwide sobre datos públicos. Conoce más sobre nuestra metodología.

Ver más estudios

Ver archivo completo ↗