Google deberá abrir a competidores su tecnología publicitaria durante seis años en todo el mundo | Análisis Especial
AdX y DFP tendrán que integrarse con Prebid, y la primera tendrá que aportar información de las pujas en tiempo real a rivales de la segunda en todo el mundo para operar con ellos. Esas son las decisiones clave adoptadas por la jueza Leonie Brinkema para hacer frente a lo que previamente consideró un monopolio por parte de Google en tecnología publicitaria en EEUU.
La magistrada detalla en 106 páginas esos y otros remedios para restablecer competencia, centrados en evitar que la compañía dé preferencia a sus productos en su ecosistema y velar por la igualdad de condiciones con sus competidores. Para ello exige igualmente que los editores puedan acceder a sus datos de DFP y AdX para exportarlos, así como transparencia. Todo ello durante seis años bajo supervisión de un comité técnico independiente.
El gigante tecnológico deberá integrar AdX y DFP con Prebid, así como acometer otros cambios que den acceso a competidores en los próximos 12-15 meses.
En la práctica lo más relevante de este paquete es que Brinkema introduce fricciones entre DFP y AdX, hoy ambas integradas en Google Ad Manager. La integración entre ambas daba ventaja a la compañía respecto a terceros, al forzar el uso del servidor publicitario de la compañía para acceder a la enorme demanda que gestiona su mercado de intercambio.
Serás redirigido al portal original.