El mercado colombiano de licores, valorado en 3.420 millones de dólares en 2025, entra a uno de sus años más disputados. La caída de las salvaguardas departamentales que protegían a las licoreras regionales del resto del país abrió la competencia nacional para el aguardiente, la categoría más importante de la industria. Pero ese mismo año llega acompañado de un incremento de impuestos que podría encarecer el precio de una botella de aguardiente hasta en 48%, tras una emergencia económica decretada por el Gobierno Nacional.
Un mercado de más de 3.000 millones de dólares, con el aguardiente como su categoría central
Según un análisis de InformesDeExpertos, el mercado de licores en Colombia alcanzó un valor aproximado de 3.420 millones de dólares en 2025, con una proyección de crecimiento anual compuesto del 4,80% entre 2026 y 2035, hasta alcanzar cerca de 5.450 millones de dólares en 2035. El aguardiente es, por amplio margen, el licor más consumido del país y es considerado el licor nacional de Colombia, según el mismo análisis, que también identifica entre los factores de crecimiento del sector la premiumización de bebidas alcohólicas, la expansión de bares y restaurantes, y la mayor preferencia por experiencias de consumo diferenciadas.
El fin de las salvaguardas: el cambio estructural más importante del año
El evento que definirá el comportamiento competitivo del sector en 2026 es de naturaleza regulatoria, no solo comercial. Según un análisis de Accio, uno de los principales motores de crecimiento proyectado para el mercado es la caída de la salvaguarda por departamentos, un mecanismo que históricamente protegía a las licoreras regionales de la competencia de marcas de otros departamentos dentro de su propio territorio. Esa apertura permite ahora que las marcas de aguardiente compitan en todo el territorio nacional, abriendo nuevas oportunidades de mercado — pero también intensificando la competencia para licoreras que antes operaban con una posición dominante garantizada en su región de origen.
Una fuente de la industria, citada por Portafolio, describe el momento con una frase directa: 2026 será el año más importante del aguardiente en Colombia, porque se abrieron todos los departamentos. Los productores que antes competían en solitario dentro de su territorio ahora tendrán que defenderse, mientras quienes entran a nuevos departamentos invertirán fuertemente en mercadeo para ganar participación con eficiencias de presupuesto — una dinámica que, según la misma fuente, hará que la categoría crezca a doble dígito durante el año, impulsada por la intensidad competitiva misma.
Aguardiente Antioqueño, el líder que defiende su posición dominante
Según declaraciones recogidas por Portafolio, el Aguardiente Antioqueño verde representa hoy más del 50% de las ventas de su categoría en la región, con un crecimiento de doble dígito sostenido desde 2016 hasta 2025. Para 2026, la proyección de la propia marca es alcanzar el 55% de sus ventas y crecer un 19% adicional, apalancada en una extensión de línea con productos innovadores y una renovación de su envase, con la que buscan responder a la intensificación de la competencia que trae consigo la apertura del mercado nacional.
En 2024, según cifras recopiladas por Accio, las marcas líderes en ventas fueron Aguardiente Antioqueño, con más de 60 millones de unidades vendidas, seguido por el Amarillo de Manzanares. Otros actores del sector también muestran señales de dinamismo acelerado: la Industria Licorera de Caldas reportó la comercialización de 16,3 millones de botellas de 750 mililitros solo durante el primer semestre de 2025, una cifra que la propia empresa describió como histórica, mientras que la marca Aguardiente Mil, de más reciente creación, se propuso como meta un crecimiento cercano al 35% para el cierre de 2025, tras haber duplicado sus ventas en apenas dos años.
Un fuerte incremento de impuestos golpea al sector justo cuando más crece
En paralelo a esta expansión competitiva, el sector enfrenta un cambio tributario significativo. Según El Tiempo, una emergencia económica decretada por el Gobierno del presidente Gustavo Petro incrementó de forma sustancial los impuestos que gravan los licores en Colombia a partir de 2026. El componente específico del impuesto al consumo subió 119%, pasando de 342 a 750 pesos por grado alcoholimétrico en unidades de 750 centímetros cúbicos, mientras que el componente ad valorem —que se liquida sobre el precio de venta al público antes de impuestos, determinado por el DANE— pasó de 25% a 30%.
El impacto en el bolsillo del consumidor es considerable. En el caso de una botella de Aguardiente Antioqueño de 750 mililitros, que en 2025 pagaba 17.500 pesos solo en impuestos, el nuevo esquema elevaría ese componente a 33.000 pesos — un incremento del 88% únicamente en la carga tributaria. La Fábrica de Licores y Alcoholes de Antioquia estimó que la categoría de aguardientes en su conjunto tendría un incremento superior al 48% en el precio final para el consumidor.
Otras marcas de la Industria Licorera de Caldas reflejan magnitudes similares: una botella de Aguardiente Amarillo de Manzanares pasaría de un precio sugerido de 49.705 pesos en 2025 a 71.112 pesos en 2026, mientras que una botella de Ron Viejo de Caldas tradicional subiría de 54.545 a 84.604 pesos, un incremento del 55% — con la categoría de rones en su conjunto proyectando un alza superior al 45% para el consumidor final.
Un cambio inesperado en los patrones de consumo: el whisky gana terreno
Un hallazgo reciente y particularmente interesante sobre el comportamiento del consumidor colombiano surgió durante el Mundial 2026. Según un análisis de La República con datos de NielsenIQ, durante el torneo la cerveza fue la bebida de mayor crecimiento en consumo, pero en segundo lugar sorprendió el whisky, con un alza del 11,9% — un comportamiento inusual en una categoría de bebidas espirituosas tradicionalmente dominada por el aguardiente y el ron. Miguel Arango, gerente regional para Latinoamérica de Brown-Forman —la compañía detrás de marcas como Jack Daniel's y Woodford Reserve—, destacó este crecimiento como una señal de consolidación de un nuevo patrón de consumo entre los colombianos.
El aguardiente, sin embargo, sigue siendo la bebida espirituosa de mayor volumen de consumo en el país: según NielsenIQ, la categoría creció 8,3% durante el periodo del Mundial frente a fechas convencionales, un ritmo inferior al del whisky, pero suficiente para mantener su liderazgo estructural. Según cifras de la Asociación Colombiana de Empresas Licoreras (Acil), el consumo de aguardiente en Colombia llega a 2,2 litros por persona — todavía la cifra de consumo per cápita más alta entre las bebidas espirituosas del país.
Qué significa esto para una marca de bebidas alcohólicas o retail especializado
- La apertura del mercado departamental representa tanto una oportunidad de expansión geográfica para marcas regionales con ambición nacional, como una amenaza directa para licoreras que dependían de su posición protegida en su territorio de origen — cualquier estrategia de marketing de licores en 2026 debería anticipar una competencia sustancialmente más intensa que en años anteriores.
- El incremento tributario (hasta 48% en el precio final del aguardiente) llega justo cuando el sector proyecta su mayor crecimiento en volumen — una combinación que podría generar un efecto de sustitución hacia categorías menos gravadas o formatos de menor tamaño, similar a los patrones de ajuste de presupuesto que documentamos en nuestro análisis sobre inflación y consumo en Colombia.
- El crecimiento inesperado del whisky durante el Mundial 2026 (+11,9%, superando al aguardiente) es una señal temprana que vale la pena monitorear: si el patrón se sostiene más allá del contexto puntual del torneo, podría representar el inicio de un cambio estructural en las preferencias de bebidas espirituosas del consumidor colombiano, no solo un fenómeno estacional ligado al evento deportivo.
Fuentes
- InformesDeExpertos — tamaño y proyección de crecimiento del mercado de licores en Colombia hasta 2035
- Accio — evolución de la salvaguarda departamental, ventas de marcas líderes en 2024 y crecimiento de licoreras regionales
- Portafolio, declaraciones de directivos del sector licorero — impacto de la apertura del mercado nacional para 2026 y estrategias de las principales marcas de aguardiente
- El Tiempo — detalles del incremento tributario a los licores en Colombia derivado de la emergencia económica decretada por el Gobierno Nacional, y su impacto en los precios al consumidor de distintas marcas
- NielsenIQ y Asociación Colombiana de Empresas Licoreras (Acil), vía La República, con declaraciones de Miguel Arango (Brown-Forman) — comportamiento de consumo de bebidas alcohólicas durante el Mundial 2026 y consumo per cápita de aguardiente en Colombia
Este es un análisis editorial de Blue Insights sobre datos públicos de terceros, no una investigación primaria de Blue. Ver metodología.
Preguntas Frecuentes
Fuentes Citadas
- InformesDeExpertos — tamaño y proyección de crecimiento del mercado de licores en Colombia hasta 2035 ↗
- Accio — evolución de la salvaguarda departamental, ventas de marcas líderes en 2024 y crecimiento de licoreras regionales ↗
- Portafolio, declaraciones de directivos del sector licorero — impacto de la apertura del mercado nacional para 2026 y estrategias de las principales marcas de aguardiente ↗
- El Tiempo — detalles del incremento tributario a los licores en Colombia derivado de la emergencia económica decretada por el Gobierno Nacional, y su impacto en los precios al consumidor de distintas marcas ↗
- NielsenIQ y Asociación Colombiana de Empresas Licoreras (Acil), vía La República, con declaraciones de Miguel Arango (Brown-Forman) — comportamiento de consumo de bebidas alcohólicas durante el Mundial 2026 y consumo per cápita de aguardiente en Colombia ↗
Nota metodológica: Este es un análisis editorial curado por Blue Design Worldwide sobre datos públicos. Conoce más sobre nuestra metodología.